Panelistas – Un Mejor Plan: Simposio sobre el Futuro Fiscal de Puerto Rico

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Un Mejor Plan: Simposio sobre el Futuro Fiscal de Puerto Rico

Alexis Sturm - Directora, Oficina de Gerencia y Presupuesto del Gobernador de Illinois

Alexis Sturm, directora de la Oficina de Gerencia y Presupuesto del Gobernador de Illinois, cuenta con más de 25 años de experiencia en elaboración de presupuestos, política fiscal, manejo de deudas y administración. Durante esos años, formó parte del Gobierno de Illinois y  ha servido en las administraciones de cinco gobernadores y cuatro contralores.

La estabilidad fiscal comienza con la participación de las partes interesadas.

Un proceso de elaboración de presupuestos eficaz funciona cuando existe una oficina de presupuesto que genera confianza en los números, una rama ejecutiva sólida, una planificación multianual y una disposición de utilizar los superávits para la salud fiscal a largo plazo en lugar de en gastos continuos. Illinois enfrentó dificultades fiscales significativas y estableció políticas fiscales más firmes para reconstruir sus reservas y mejorar sus calificaciones crediticias. Los presupuestos son fundamentales para la estabilidad y el desarrollo económicos, la confianza de los inversionistas y la confianza del público.

  1. Establecer un sistema presupuestario que perdure

Un elemento clave de lograr esa meta es establecer un sistema que se permanezca vigente durante años y décadas. Para ello, se necesita llegar a un consenso. En Illinois, lo más importante era la participación de las partes interesadas —el apoyo del gobernador, de la rama ejecutiva y de la rama legislativa, pero también de la comunidad empresarial y los think tanks (centros de investigación). Luego de años de dificultades fiscales y de estar a punto de calificar por debajo del grado de inversión en su calificación crediticia, Illinois se enfocó en reconstruir sus marcos fiscales. Para que un proceso presupuestario funcione, debe haber confianza en los números, en las proyecciones de ingresos y en el modelo de gastos. Confiar en una oficina de presupuesto marca la diferencia.

  1. Transparencia, accesibilidad y disciplina: elementos esenciales para la planificación de capital

En Illinois, el financiamiento estatal se protege mediante varios métodos, entre ellos la publicación de toda la información financiera para garantizar la transparencia, la aplicación de un límite del 7% en las asignaciones del fondo general para el servicio de la deuda y sistemas de gestión de bienes que utilizan análisis de datos para priorizar proyectos. Y lo más importante: Illinois publica un libro de planificación de capital anual que muestra un pronóstico a cinco años de las inversiones para contar la historia del gasto de capital, en lugar de simplemente enumerar los proyectos, proporcionar actualizaciones sobre lo que los proyectos están logrando y el impacto que están teniendo, así como brindar detalles de los ingresos con los cuales se están financiando. 

  1. Las reservas son fundamentales para la solidez crediticia

Las agencias de calificación crediticia le dan mucha importancia a las reservas, al impacto de los pagos de deudas y a los proyectos de capital cuantificables de un gobierno. Illinois utilizó los superávits para construir reservas y reducir su deuda en lugar de ampliar los gastos continuos, dado que esa estrategia estaba mejor alineada con las calificaciones y expectativas de Moody’s y S&P. El equipo de presupuesto de Illinois dedicó mucho tiempo a reunirse con las agencias de calificación crediticia para entender sus metodologías.

Dr. Andrew Miner - director, División Estatal de Presupuesto
Departamento de Finanzas y Administración de Nuevo México

Como director de la División de Presupuesto del Estado de Nuevo México, el Dr. Andrew Miner dirige la elaboración del presupuesto ejecutivo y supervisa la implementación del presupuesto operacional del estado, impulsando procesos más eficientes y puntuales. A lo largo de su trayectoria profesional, ha desempeñado cargos como analista y subdirector en la División desde 2014, además de haber trabajado anteriormente en la Oficina de Presupuesto del Estado de Wisconsin. El Dr. Miner también es una figura destacada en el ámbito de adiestramiento presupuestario, ya que lleva organizando programas de aprendizaje intensivo o Boot Camps anuales sobre presupuestos desde 2020 y colabora en sesiones de análisis presupuestario dirigidas por la NASBO.

El primer paso es calcular bien el presupuesto.

El presupuesto es algo que los gobiernos deben manejar con acierto. Es el documento inicial, tanto en el aspecto político como en el moral, que pone de manifiesto los verdaderos valores de un gobierno. Los contribuyentes merecen contar con un presupuesto y un gobierno que reflejen sus valores, y que les escuche y les preste servicios de una manera fiscalmente responsable. Una reforma duradera requiere un proceso abierto y transparente, basado en un marco normativo claro y respaldado por una cultura prudente de disciplina presupuestaria.  Las oficinas de presupuesto de alto rendimiento dependen a veces tanto de la comunicación, la atención al cliente y la capacidad de colaborar con otras personas como del conocimiento técnico en presupuestos.

  1. Los controles internos dependen de un Sistema de ERP robusto

El proceso presupuestario de Nuevo México cuenta con controles estrictos: una vez que los presupuestos se aprueban mediante legislación, las agencias presentan sus presupuestos operacionales propuestos, la división de presupuesto los revisa y los presupuestos aprobados se incorporan en un sistema de planificación de recursos empresariales (ERP) robusto como presupuestos controlados. Las agencias no pueden simplemente gastar más del límite autorizado. Los ajustes presupuestarios requieren un proceso formal que cuenta con la revisión de las ramas ejecutiva y legislativa. Si a una agencia se le asignan $10 millones del fondo general y agota esos recursos en o antes de abril del año fiscal, ya no podrá realizar más gastos. 

  1. La contabilidad de acumulación modificada como herramienta para evitar tomar decisiones en momentos de crisis

Los estándares de contabilidad de acumulación modificada resultan beneficiosos en la elaboración de presupuestos, ya que vinculan los ingresos y los gastos al año fiscal en el que se reciben y se incurren. Esta técnica evita que el estado se vea en apuros al contraer obligaciones que no tiene la capacidad de pagar, lo que también evita situaciones en las que el estado recurre a maniobras poco transparentes, como excluir algunos ingresos de la contabilidad oficial o aplazar algunas obligaciones al siguiente año fiscal. En fin, ayuda a los responsables de la toma de decisiones a determinar si los ingresos previstos son realmente suficientes para cubrir los gastos previstos.

  1. Continuidad entre administraciones

Trabajar para inculcar una cultura de responsabilidad fiscal tanto en la rama legislativa como en la ejecutiva es un objetivo sostenido. El adiestramiento, la mentoría y el intercambio de conocimientos institucionales en cada fase del proceso presupuestario son esenciales. Además, contar con empleados que, aunque no necesariamente sean nombrados ni elegidos, sean servidores de carrera muy involucrados en el proceso puede contribuir a que ambas ramas puedan confiar más en los cálculos obtenidos.

Christina Frass – subdirectora, Oficina de Presupuesto y Gestión de Ohio

Christina Frass ha dedicado su carrera al servicio del estado. Actualmente ocupa el cargo de subdirectora de la Oficina de Presupuesto y Gerencia de Ohio, y anteriormente fue principal oficial financiera de la Fiscalía General de Ohio y subdirectora de Presupuesto y Planificación del Departamento de Educación de Ohio.

Una administración presupuestaria estable genera confianza en el gobierno.

El público debería tener visibilidad sobre cada centavo que se recauda y en qué se gasta. Esto no solo refuerza la confianza de los ciudadanos en su gobierno, sino que también contribuye a restablecerla ante las agencias de calificación crediticia. La estabilidad presupuestaria aporta previsibilidad, no solo para que los gobiernos puedan actuar con confianza, sino también para los ciudadanos y las empresas a las que prestan servicios. El dinero no pertenece al gobierno; pertenece a los ciudadanos, y estos merecen saber a dónde va, cuánto dinero se recauda y en qué se gasta.

  1. Los indicadores de rendimiento deberían dar lugar a mejores decisiones, no a mayores controversias.

Es importante que las decisiones sobre el financiamiento se basen en datos y no en las impresiones de las personas; deben partir de la evidencia. Medir el rendimiento tiene un propósito fundamental: comprobar si los fondos públicos están dando los resultados que el gobierno prometió y, una vez se determine esto, pueden servir de base para tomar decisiones importantes, como eliminar el financiamiento de aquellos programas que no funcionan y aportar más fondos a los que sí lo hacen. Los gobiernos tienen la responsabilidad ante sus contribuyentes de frenar el gasto en iniciativas que no son eficaces. Seleccionar los indicadores adecuados para cada programa puede resultar complicado; en Ohio, se trata de un esfuerzo continuo que requiere un nivel significativo de colaboración. 

  1. Planificar las obligaciones a largo plazo de forma proactiva, no reactiva

Es fácil prever y presupuestar para las obligaciones a largo plazo, como el servicio de la deuda, ya que están bajo el control del estado. El estado es quien decide cuánta deuda se va a contraer y qué proyectos se van a llevar a cabo. Los riesgos más significativos son de carácter externo, como los cambios en el financiamiento federal. En Ohio, tomamos la decisión de no absorber automáticamente todas las reducciones de financiamiento federal. Definimos normas legales claras desde el principio, de modo que la pérdida de financiamiento federal pase a ser un debate político y una decisión, en lugar de convertirse en una obligación automática. Esto fomenta una cultura de planificación que se extiende entre administraciones, controlando lo que se puede costear y definiendo claramente cómo responder ante lo que no se puede costear.

  1. Reservas: ganar tiempo para recuperar el equilibrio

Las reservas tienen una finalidad estratégica: deben brindar un margen de tiempo en momentos desfavorables, hasta que se pueda recuperar el equilibrio. Son una herramienta para la transición y la estabilización en momentos de crisis gubernamental, no un sustituto para justificar un gasto no recurrente. Esto tiene una relevancia particular para la reforma fiscal, ya que refuerza la diferencia entre un amortiguador temporal y una solución estructural.  

Joe Morrissette – director, Oficina de Gestión y Presupuesto de Dakota del Norte

Como director de la Oficina de Gerencia y Presupuesto de Dakota del Norte, Joe Morrissette supervisa áreas clave de la administración fiscal y operacional de todo el estado. Nombrado por primera vez en 2018, volvió a ocupar el cargo en 2024 tras tomarse un tiempo  para dedicarse a impartir cursos de contabilidad y política contributiva gubernamentales. Cuenta con casi 30 años de experiencia en la elaboración de presupuestos, proyección de ingresos y política contributiva estatales, y ha ocupado anteriormente los cargos de subcomisionado de asuntos contributivos y analista fiscal.

Las salvaguardas permanentes son fundamentales para sostener la disciplina presupuestaria.

Conservar una disciplina duradera puede resultar complejo. Por eso es esencial establecer salvaguardas permanentes que sean difíciles de modificar. Estas medidas de control ayudan a limitar el endeudamiento insostenible, a proteger las reservas y a reducir el riesgo de que los ingresos no recurrentes se destinen a gastos recurrentes. Cada jurisdicción se enfrenta a sus propios desafíos, pero es posible lograr una transformación duradera cuando existe colaboración, así como la voluntad y el deseo de crear marcos legales y constitucionales que garanticen la disciplina entre las distintas administraciones.

  1. Proyecciones: razonables, pero conservadoras

La elaboración de presupuestos debería partir de unas proyecciones de ingresos que no presuman el peor de los casos, pero que minimicen los riesgos desde el principio: el reto consiste en equilibrar las prioridades, colaborar con la gobernación y definir cuál será el nivel de recursos.  Siempre habrá riesgos y prioridades que compiten por recursos y afecten los ingresos, pero si se cuenta con los marcos legales y constitucionales adecuados, resultará más fácil resistir la tentación de gastar de más en los años favorables y de recurrir demasiado a las reservas durante tiempos adversos.  

  1. Manejando la volatilidad mediante una planificación multianual

Un plan a largo plazo contribuye a evitar que los superávits temporales se consideren ingresos permanentes. La planificación multianual es fundamental para mantenerse centrados en el objetivo a largo plazo, más allá de la actual administración o del actual liderato legislativo, y contribuye a garantizar que las decisiones presupuestarias que se tomen ahora conduzcan al gobierno hacia el equilibrio a largo plazo y eviten que este incurra en déficits o desequilibrios estructurales. La estrategia de Dakota del Norte a largo plazo consiste en recortar el gasto, mantenerlo estable durante los tres próximos bienios y garantizar que los ingresos y los gastos corrientes estén equilibrados para 2032.

  1. Señales de alerta tempranas para evitar desequilibrios estructurales

Dakota del Norte vela de cerca los ingresos y publica informes de seguimiento mensuales a los que todos pueden acceder, tanto el público como la Legislatura. El estado también ha establecido un procedimiento para elaborar una nueva proyección que reduzca el gasto en caso de que los ingresos sean inferiores a lo previsto. Y aun más importante, la legislación estatal exige que la rama ejecutiva lleve a cabo parte de esa reducción antes incluso de poder acceder a su fondo de estabilización presupuestaria. De modo que, podría decirse que existe un proceso dual. Esto ayuda a que el estado conserve el equilibrio.

Sophia DiCaro - directora ejecutiva, Oficina de Planificación y Presupuesto del Gobernador de Utah

Sophia DiCaro es la directora ejecutiva de la Oficina de Planificación y Presupuesto del Gobernador de Utah y principal asesora del gobernador Spencer J. Cox. Cuenta con una amplia experiencia en finanzas y política gubernamentales. La trayectoria profesional de DiCaro incluye 15 años de experiencia en presupuesto, análisis económico y puestos de liderazgo, además de experiencia en el sector privado como directora ejecutiva de una empresa de inversiones. Di Caro también ha sido legisladora estatal y colabora en diversas juntas y comisiones.

Una transformación presupuestaria exitosa debe ser capaz de trascender las fronteras políticas.

La estabilidad fiscal es un valor compartido, más que una postura partidista, independientemente de quién esté en el poder. Tanto los demócratas como los republicanos deberían estar de acuerdo en que proteger la estabilidad fiscal de un estado no es negociable. El éxito de la transformación presupuestaria depende de la creación de un marco permanente que perdure más allá de quién ocupe el cargo de gobernador y de quién forme parte de la Legislatura.

  1. Una reforma duradera requiere un cambio cultural

Los cargos gubernamentales son de corta duración; por lo general, se extienden entre dos y cuatro años. Resulta complicado llevar a cabo la implementación exitosa de nuevos procedimientos presupuestarios de una administración a otra, ya que, cuando finaliza el cargo, es posible que la nueva administración no continúe con esta labor. Para lograr un cambio duradero es fundamental contar con procesos institucionalizados, codificados en ley, que garanticen que todos actúen conforme a las mismas normas, independientemente de la situación política. Esto se puede lograr recurriendo a los valores fundamentales de una sociedad, alcanzando acuerdos sobre dichos valores y plasmándolos por escrito.

  1. Proteger los ingresos mediante la gestión de riesgos

Las pruebas de tolerancia y los ejercicios de evaluación de riesgos son herramientas fundamentales para manejar unos ingresos volátiles en tiempos de crisis. La prueba de tolerancia de Utah evalúa la volatilidad e intenta hacer una proyección de futuro para visualizar cuán volátil será una fuente de ingresos.  Además, es importante colaborar con las agencias para reducir los gastos cuando los ingresos se proyectan a la baja y recurrir a reservas presupuestarias —que son recursos permanentes o recurrentes que solo se destinan a gastos no recurrentes— de modo que, en momentos de dificultades financieras, el gobierno pueda utilizar primero dichos fondos de reserva sin generar problemas presupuestarios estructurales.  

  1. La herramienta usada como último recurso: capacidad de endeudamiento

La capacidad de endeudamiento es una herramienta que debería protegerse con prudencia y reservarse como plan de contingencia en el peor de los casos. En Utah, contraer deuda es el último recurso. Si los ingresos disminuyen y ya no es posible utilizar los recursos reservados para proyectos de inversión no recurrentes, el estado podrá solicitar préstamos y contraer deuda para financiar dichas mejoras de inversión no recurrentes. También es importante conservar una baja proporción entre los pagos de deuda y los recursos disponibles, de modo que el gobierno tenga la capacidad de tomar prestado cuando sea necesario, en caso de que la economía desacelere y aumenten las tasas de interés