Declaraciones de la Junta de Supervisión y Administración Financiera para Puerto Rico

(San Juan, PR – 23 de julio de 2019) – Las manifestaciones públicas de los residentes de Puerto Rico durante las últimas dos semanas reflejan una falta de confianza justificada en las instituciones gubernamentales. Hemos observado las protestas con admiración a la fortaleza del pueblo de Puerto Rico, y con tristeza por la crisis que ha hecho necesarias estas manifestaciones. El pueblo de Puerto Rico merece un gobierno funcional, responsivo y sustentable que actúe con integridad y transparencia. Pero durante demasiado tiempo el gobierno de Puerto Rico ha fallado en tratar a sus constituyentes con el respeto que merecen.

Los problemas con el gobierno en Puerto Rico no son exclusivos de ningún político, administración o partido político. La responsabilidad de restablecer la integridad y la eficiencia del gobierno recae sobre los funcionarios electos, quienes deben implementar las reformas en la administración pública y en las contrataciones; centralizar la gestión financiera; maximizar la transparencia en el sistema de incentivos y créditos contributivos; y mejorar el cumplimiento de las leyes que promueven transparencia y responsabilidad. Más aún, sin embargo, los funcionarios electos, así como todo empleado gubernamental, deben entender y aceptar que su función es servir a la gente de Puerto Rico, no a los individuos en posiciones privilegiadas, intereses particulares o sus propias carreras políticas.

Con la autoridad que PROMESA le provee a la Junta, continuaremos firmemente nuestros esfuerzos para reestructurar la deuda de Puerto Rico y para garantizar un balance fiscal que brinde prioridad a las necesidades críticas, incluyendo educación, la salud y la seguridad pública. Mientras tanto, esperamos que el proceso político resuelva con premura la actual crisis de gobernabilidad para que Puerto Rico pueda confiar nuevamente en sus instituciones y para que el gobierno pueda concentrarse en servir a sus constituyentes.